Un palacete centenario situado junto a la puerta de Rheingau en medio de un parque salvaje es el alegre escenario del campo de experimentación para el desarrollo de los sentidos y del pensamiento. El “campo de experimentación” concebido por el artista y pedagogo Hugo Kükelhaus (1900-1984) ha encontrado su lugar de permanencia en el palacio de Freudenberg en Wiesbaden, con numerosas estaciones de experimentación de los sentidos. Casi ninguno de los miles de visitantes que acuden anualmente a este museo sale de allí sin haberse enriquecido con nuevas preguntas y perspectivas. Las estaciones lúdicas y de experimentación llevan nombres tan misteriosos como columpio de los compañeros, piedra zumbadora, arpa eólica, figuras sonoras o tambores cantores.
En el bar oscuro, que carece por completo de luz, serás el invitado de un barman ciego, mientras que en la vecina galería palpable y en el corredor oscuro podrás aprender a “ver” con las manos.
La cafetería del palacio te invita a detenerte en ella con sus especialidades de cultivos ecológicos y regionales. La página web informa sobre el programa cultural.
En el ático del palacio centenario hay una sala de reuniones que puede utilizarse para congresos, seminarios y reuniones de trabajo. La sala es idónea para grupos de hasta 20 personas y está dotada de un importante equipo para seminarios.
El campo de experimentación del palacio de Freudenberg está abierto todo el año (excepto el lunes, que es el día de descanso).