Tras las fachadas de los monumentos históricos en el casco antiguo, se levantan los más modernos rascacielos. La proximidad del casco antiguo y la zona de rascacielos se suele considerar una de las ventajas de esta metrópolis. Fráncfort recibe cada vez más visitantes. Los grupos de turistas japoneses en busca de la casa de Goethe y la megafonía del metro en inglés y alemán confieren a la ciudad un ambiente hospitalario y cosmopolita. Por eso no es de extrañar que gays y lesbianas se sientan aquí como pez en el agua.

