Después, no deje de ir a “Quo Vadis“. Allí no es difícil que surja la conversación con el vecino de al lado, mientras se toma un café, ya que el volumen de la música lo permite. En verano, apetece sentarse en la gran terraza delante del bar. A partir de aquí, nos encontramos en el corazón del ambiente gay. En la calle “am Mühlenbach” se encuentra “COX” donde, desde hace una año, Michael y Darko reciben a los visitantes con los brazos abiertos.
Pero las posibilidades para un garbeo nocturno por la ciudad no terminan aquí. Desde primera hora de la tarde el bar “Die Zille” en la Pipinstraße invita a hacer un alto en el camino. El bar “Zicke” a orillas del Rin es un punto de encuentro de gays y sinónimo del carácter desenfadado, típico de la región y fiel al lema: "vive y deja vivir“.

