Desde 1147, en aprox. 400 años, los monjes de Maulbronn construyeron en la arenisca de Maulbronn un monasterio sin igual, marcando así el paisaje de los alrededores. En los alrededores del singular monasterio construyeron un ingenioso sistema de riego con fosas y estanques, principalmente para dedicarse a la piscicultura. Incluso hoy en día se cultivan las viñas sembradas por los monjes.
La antigua abadía de Maulbronn no es sólo el conjunto monástico medieval mejor conservado al norte de los Alpes, sino también es una obra especial y representativa de la arquitectura románica y gótica. Sólo la tracería de las ventanas del claustro han retenido las aparentemente ilimitadas formas de expresión del arte de la cantería. Es impresionante el buen estado de conservación del monasterio y la idea de cohesión que transmite esta construcción al visitante moderno, una casi inalterada imagen de la vida medieval en el monasterio. La románica iglesia del monasterio, una básilica de tres naves, es la construcción más antigua del lugar. Parte del mobiliario es una sillería para 92 monjes, hecha de madera de roble y ricamente decorada. Hasta hoy el patio del monasterio está rodeado de imponentes edificios de administración y vivienda, así como de torres y una muralla de casi un kilómetro de largo. En 1556 el duque Christoph von Württemberg, hijo de Ulrich, creó en Maulbronn el seminario evangélico. Johannes Kepler, Friedrich Hölderlin y Hermann Hesse son algunos de los más conocidos pupilos de este internado, que hoy alberga dentro de sus muros a un instituto de enseñanza media de idiomas antiguos.


