Desde 1990, se invita durante los meses de verano a los solistas y directores de orquesta más eminentes, a renombradas orquestas y coros y a la "joven élite" internacional a los festivales de
Mecklenburgo-Pomerania Occidental, que llenan de música del más alto nivel los más de 60 escenarios en todo lo largo y ancho de la región desde Klützer Winkel hasta Usedom. A lo largo de los años, este festival ha ido evolucionando hasta llegar a ser uno de los más grandes y famosos de toda Alemania.
Lo más inconfundible de los festivales de Mecklenburgo-Pomerania Occidental es la intimidad que envuelve a estos conciertos, lejos del estrés y del bullicio de los conciertos habituales. No es raro que artistas a los que se ha ovacionado frenéticamente tras los conciertos, se mezclen con el público y muestren su faceta más privada. La música aquí es circunstancial, sin ceremonias, como parte verdadera de la musicalidad del ambiente rural.