Ya en la Edad Media eran conocidos las de Gotinga o Ratisbona. El Rotwurst de Turingia o el Rostbratwurst condimentado con mejorana son únicos en el mundo. En Kassel presumen de su Leberwurst, y para los suabios no hay nada como su Schwarzwurst, sazonado con tomillo, clavo y nuez moscada.
Nuremberg se disputa con Ratisbona el privilegio de haber inventado las primeras salchichas. Y lo que sí es cierto es que en Berlín se inventó el Currywurst: cortado en lonchas finas y servido con ketchup y curry.
La Presskopf de Hesse no tiene nada que envidiar al Presssack de Baviera, sea negro o blanco. Al igual que la Mettwurst de Westfalia, que secada al aire es un digno rival de las salchichas de cerdo Bauernseufzer de Franconia.

