Servida en elegantes vasos de tulipa, la cerveza negra está recobrando hoy día la importancia que tenía en el pasado. Esta antiquísima bebida se fabrica sobre todo en los nuevos estados federados, como Turingia o Sajonia, aunque también en Mecklemburgo-Pomerania Occidental. La cerveza ahumada Rauchbier de Bamberg goza de una sólida tradición, ya que la malta secada al fuego le confiere un refinado sabor a jamón.
En Freising, cerca de Múnich, se encuentra Weihenstephan, la cervecería más antigua del mundo, en la que los monjes fabricaban ya hacia 1040 la primera cerveza. Para las ocasiones especiales, los duques de Baviera mandaban traer la cerveza Bock desde Einbeck en Hannover. Y aún hoy la Doppelbock sigue inaugurando cada primavera la temporada de la cerveza fuerte en Múnich.

