
Inigualable juego de colores en romántico escenario
Sobre más de 15 kilómetros y hasta 120 metros de altura sobresalen del agua azul turquesa, las piedras cretáceas blancas como la nieve. Su majestuosa elevación inspiró ya en el siglo XIX a muchos poetas y pintores, como el romántico Caspar David Friedrich. Un camino lleva a los más hermosos miradores de la línea costera. El más famoso entre ellos es el Königsstuhl.


