
Eisenach y el castillo Wartburg son conocidos internacionalmente gracias a la obra de Martín Lutero. Este castillo que domina la Selva de Turingia vivió 900 años de historia y cultura. Entre 1521-22 Martín Lutero fue escondido en este castillo, durante ese tiempo, tradujo el Nuevo Testamento del griego al alemán. Eisenach, ubicada entre los suaves montes de la Selva de Turingia, es la ciudad natal de Johann Sebastian Bach, aquí Martín Lutero iba al colegio y fue la patria adoptiva del poeta Franz Reuter. En el siglo XIII el Wartburg era considerado como el lugar más famoso de musas; punto central de la cultura mundana en la Edad Media fueron las competencias de canto y adivinanza entre los trovadores, conocidas como las guerras de cantantes. La singular ciudad residencial Gotha con sus barrocas instalaciones palaciegas, significativos museos y bien conservado teatro Ekhoftheater es conocida mucho más allá de las fronteras de Turingia. En el siglo XVII fue el inicio de la producción de juguetes en Sonneberg. La colección del Museo de Juguetes abarca cerca de 70.000 juguetes.

En Meinigen, se debe realizar una visita a las cuevas de abismos y grietas más grandes de Alemania, éstas tienen quebradas y grietas de hasta 50 metros de altura. ¿Sabía usted, que el ojo artificial, la primera prótesis de vidrio fue fabricada en Lauscha? Originales hay muchos, pero muy pocas regiones pueden mostrar una cantidad tan grande, como el sur de la Selva de Turingia. De aquí son oriundos los adornos de cristal para el árbol navideño, aquí se encuentran una gran número de manufacturas de porcelana, aquí se mantiene viva hasta hoy la tradición de los farmacéuticos ambulantes, que llevan su mercancía en la espalda, también las minas de pizarra y la producción de estiletes marcaron la región. Existe la posibilidad de coleccionar los productos artesanales (vidrio, porcelana, juguetes) del sur de la Selva de Turingia y de recolectar los frutos del bosque que abundan aquí. Qué tal sería por ejemplo encontrar oro por sí mismo en los lavaderos de oro de esta región. La reserva de biosfera Vessertal es parte de un paisaje de especial belleza y singularidad. No se debe dejar de observar las distintas clases de pantanos de la región. Ya sea que se quiera descubrir los secretos de los sopladores de vidrio, seguir las huellas de Goethe o dedicarse a buscar oro; ya sea senderismo, ciclismo o excursiones a los castillos, palacios, iglesias, aposentos femeninos en castillos o históricos lugares en todas partes donde hay algo que ver, se hace una parada.

