
Ambas regiones a través de su variedad paisajística y cultural ofrecen una amplia gama de curiosidades turísticas y actividades de recreación. Estanques escondidos, cristalinos arroyos y bosques profundos con antiguo arbolado marcan la región Neckar, Hohenlohe y el Bosque Suabo. El atractivo paisaje animó a caballeros y príncipes de aquellas épocas a construir muchos castillos y palacios. El encantador palacio Langenburg con su Museo Automovilístico o el palacio Neuenstein con su iglesia completamente intacta de la época medieval no deben dejar de ser visitados. Siguiendo la huella del caballero "Götz von Berlichingen" se llega al castillo Götzenburg en Jagsthausen. Hace algún tiempo en el Bosque Suabo, a lo largo del Limes, habían setenta construcciones romanas, de éstas solamente se reconstruyó el castillo romano del este Ostkastell en Welzheim (150-260 después de Cristo), que es accesible como museo al aire libre.

Los idílicos ríos gemelos Kocher y Jagst ofrecen a los ciclistas un variado circuito de 350 kilómetros. Vale la pena visitar los numerosos castillos y palacios en Hohenlohe, donde en los meses de verano se realizan grandes y pequeños festivales al aire libre y conciertos, los que brindan una atmósfera muy especial. La dinastía Hohenlohe ha marcado evidentemente este paisaje. Las importantes sedes de la nobleza y lo relativo a la historia del arte son hoy interesantes museos. Las antiguas ciudades con hermosas casas de entramado están a menudo rodeadas de murallas. Los muchos castillos y palacios archivan en valiosas colecciones, el evidente sentido del arte que tenían sus dueños. Viñedos en pendientes escarpadas, valles profundamente enclavados, extensos campos de árboles frutales, bosques y un variado arriba y abajo ofrecen entretenimiento de carácter especial.

