
Idílicos pueblos, pequeñas ciudades y lugares vinícolas tienen su propio encanto y al igual que la zona de recreación y de senderismo son populares puntos de inicio. La tierra Naheland está en gran parte marcada por la vitivinicultura y el trabajo de piedras preciosas. Escarpadas paredes rocosas y pintorescos lugares acompañan el curso del río desde Hunsrück hasta el Rin. Quien lo diría casi 40 castillos y palacios están repartidos por las cumbres a lo largo del río Nahe y de Hunsrück. Un viaje en bicicleta por el valle Nahetal con primitivos bosques, verdes prados y laderas pobladas de viñas tiene su encanto. El Kyrburg en Kirn es actualmente muy conocido por su magnífica vista y sobre todo por el Museo de Whisky. Wellness, fitness y clásicos baños curativos son también característicos a orillas del río Nahe. El que quiera experimentar una especial y original excursión debe ir a Staudernheim, al valle Glantal y divertirse montando una draisiana (aparato antecesor a la bicicleta).

El valle Glantal es un paraíso natural para pescadores, excursionistas y ciclistas. Por estrechos meandros serpentea el río Glan a través de su valle y explota románticas sensaciones. Un viaje por el Glan-Blies-Weg lleva hasta el margen del parque nacional Heimerbrühl a través de una naturaleza casi virgen. En esta región Hunsrück-Nahe, todo el año se celebran fiestas y organizan fines de semana culinarios. Eso quiere decir, que no hay que preocuparse por la comida y la bebida, sólo hay que ocuparse de tener el tiempo necesario para llegar y descansar. Ningún libro en el mundo puede transmitir las impresiones que aquí, uno mismo puede percibir con su propria vista.

