
El Harz se levanta a manera de una isla sobre la profunda llanura del norte de Alemania y une los estados federados Sajonia-Anhalt, Baja Sajonia y Turingia. No sólo es una muy antigua sierra sino que también es la montaña de media altura más alta al norte del Meno que con el macizo Brocken alcanza una altura de 1142 metros. En un grandioso paisaje montañoso, el Harz une extensas y elevadas llanuras de más de 600 metros de altura, montañas centrales con raras cimas rocosas, lagos, altos pantanos, profundos valles y quebradas con ríos, cascadas y grandes embalses lacustres. Casi todos los deportes acuáticos se pueden practicar aquí. Desde una perspectiva aérea el Harz aparece como una meseta con bordes en descenso. Aquí, como en ningún otro lugar se dejan estudiar las etapas del desarrollo geológico. Especialmente conocido es el valle Okertal por sus interesantes formaciones rocosas. La cascada Romkerhaller que cae desde gran altura, y el embalse Okertalsperre son los motivos más fotografiados del valle Okertal.

Se conoce a Harz como "la clásica tierra de la geología" y como "la tierra de la plata". Esto por supuesto, hace latir más fuerte el corazón de los geólogos aficionados. Hoy, las pintorescas ciudades con magníficos y coloridos entramados, son testimonios de la antigua riqueza de la región. Testigo de un gran pasado es el convento Walkenried en el sur de Harz. El convento fue transferido en 1127 a la orden cisterciense y fue en su apogeo uno de los más ricos y poderosos de Alemania. Muchos palacios, castillos, palatinados imperiales y construcciones sagradas en el Harz son del periodo otoniano, inclusive hay joyas de la arquitectura romana. Aquí realmente, se puede ver bastante. Por ejemplo en un viaje de exploración por el parque nacional donde se está al acecho de murciélagos con la ayuda de un detector, haciendo trekking, o viajando en una balsa construida por uno mismo, escalando rocas naturales, patinando en línea, montando bicicleta o a caballo.

