
La región Eifel es una galería de curiosidades que vale la pena conocer, la montaña de mediana altura en el cuadrilátero de las ciudades de Aquisgrán, Colonia, Coblenza y Tréveris, que hasta hoy conserva la herencia del hermoso paisaje seco, precisamente esto es lo que la hace tan atractiva. La región esta marcada por el vulcanismo de la Edad Moderna. Antiguamente las poderosas fuerzas del interior de la tierra se abrieron paso hacia la superficie, perforando la corteza terrestre de la Eifel volcánica con una densa red de lagos volcánicos, los así llamados ojos azules de Eifel. El ondulado altiplano tiene también una oferta cultural. Ya los celtas y romanos dejaron aquí sus huellas. Así lo demuestran los valiosos mosaicos en una villa romana cerca de Otrang. En el siglo VII y VIII salieron de los monasterios Echternach y Prüm impulsos religiosos, científicos y económicos. Antiguamente esta región con sus lagos volcánicos era considerada pobre. Sin embargo, la era moderna, la ha cambiado. Se ha conservado la belleza del paisaje natural, cuyo centro está en la región Eifel con los volcanes extinguidos hace 10.000 años. Para el no-conocedor estos procesos geológicos son inimaginables, por eso el Museo Volcánico de Eifel en Daun y el Museo de Lagos Volcánicos son de gran ayuda. Gracias a simulaciones por ordenador, los volcanes están humeando de nuevo, lagos volcánicos se abren y la lava rueda hacia el visitante. Realmente un acontecimiento muy especial.

Brockscheid está al rojo vivo, aquí, desde hace cinco generaciones se realiza el extraordinario espectáculo de fundir campanas. En catedrales e iglesias del mundo entero las campanas tocan por la oración. Gran propagación mundial tienen también las aguas minerales de Eifel como bebida refrescante y saludable. También es conocida como región del senderismo. Bonitos pueblos, castillos, palacios, monasterios, rocas, lagos, cascadas y más de 500 burbujeantes fuentes de aguas minerales permiten vivir interesantes experiencias. Numerosos lagos volcánicos como por ejemplo el lago Laacher See gozan de gran popularidad como paraíso del deporte acuático. La plataforma de lagos de Eifel, con la presa más grande de Europa, está entre las bellezas de esta región. El paisaje está marcado por suaves colinas y profundos valles en donde domina el terreno boscoso y pastos. Aquí y allá se han conservado también zonas húmedas que son el hábitat de anfibios. En aisladas regiones crecen raras plantas y todavía viven animales casi extinguidos.

