
En inviernos con abundante nieve, Eifel, con sus miles de caras naturales es considerada una saludable región del deporte de invierno. El radiotelescopio Effelsberg con su alcance de 12 hasta 15 mil millones de años luz, es el radiotelescopio más grande del mundo y sirve para explorar el universo. Científicos de todo el mundo pueden encontrar, interceptar y observar todo objeto en unos momentos. La plataforma del radiotelescopio es accesible a cualquier hora. También la estación de bombeo en Vianden y el famoso circuito Nürburgring merecen atención como modernas curiosidades turísticas.

Difícil de creer, pero cierto: el clima mediterráneo regala a las uvas del mimado por la naturaleza valle Ahrtal óptimas condiciones. Es además la zona conectada de vino tinto más norteña y grande de Alemania. Aquí crece el borgoña Ahrburgunder, una de las clases de vino tinto alemán más nobles. Ya los romanos supieron valorar el valle Ahr como región vinícola. Ellos se establecieron en el pequeño valle silvestre y romántico entre la región Eifel y el Rin, plantaron las primeras vides e hicieron del norte de Renania-Palatinado su tesorería. Calidad en vez de cantidad es hoy la filosofía de los viñadores del lugar. Maravillosas excursiones a través de los viñedos ofrecen no solamente fantásticas vistas, sino que también permiten conocer el más conocido paraíso del vino tinto de Alemania. Disfrutar de la magia de Eifel. Tierra para realizar senderismo y ciclismo, como también paraíso para motociclistas con curvas limpias. ¡Entonces, nada mejor que venir!


