
Entre el Rin, Ruhr y Sieg se ubica la región de los montes "Bergisches Land" y el parque natural del mismo nombre de 18.000 hectáreas. Esta región forma parte del territorio de las montañas de pizarra Schiefergebirge al lado derecho Rin y tiene amplios bosques de hayas, robles y abetos rojos, verdes pastos y coloridos prados con árboles frutales. Las encantadoras poblaciones incrustadas en el paisaje impresionan por su belleza arquitectónica. Un deleite para los ojos son las casas de pizarra y de entramado con sus blancos marcos de ventanas, verdes postigos y puertas talladas, coronadas por tejados con pequeñas torres y con elegantes fachadas de frontones arqueados. Estos elementos le dan a las ciudades y a los pintorescos pueblos un ambiente de domingo. Altas cumbres, cimas, valles, embalses, coloridas iglesias, históricos molinos, residencias señoriales, castillos y palacios completan el paisaje. Es muy sencillo echarse a correr por esta región también rica en lagos, quien quiera hacerlo no se equivoca en su elección.

El Conde von Berg, quien dominó por siglos esta región, la bautizó con el nombre de "región de los montes". Una visita a los ancestros ofrece Neandertal cerca de Mettmann. Es uno de los lugares más conocidos a nivel mundial. Aquí fue escrita la historia del hombre : en 1856 trabajadores de canteras encontraron en una cueva el esqueleto de un hombre, que fue identificado como los restos de un hombre de la prehistoria. Las investigaciones establecieron que la vida del "homo sapiens neandertalensis" se desarrolló cerca del 200.000 al 400.000 antes de Cristo. Hasta hoy se han hecho otros sensacionales hallazgos. Una explicación más clara al respecto se tiene en el Museo Neandertal en Mettmann. Esta región tiene mucho que ofrecer, inclusive para los deportistas: ya sea sumergiéndose en los mundos acuáticos, volando por alturas, galopando a caballo a través de la naturaleza, gozando del paisaje en una caminata y explorando la región de los montes como turistas en bicicleta o en motocicleta, hay oferta para todos y cada uno. Palacios, castillos, residencias señoriales e históricos molinos están a cada paso que da el caminante. Además se pueden descubrir testimonios de la tradición artesanal y de una incipiente industria. ¿Quién no conoce las tijeras y las cuchillas de Solingen? El Museo Alemán de Cuchillas muestra aquí afilado acero.

