
¡La ruta alemana de los Alpes es como un auto-cine de primera clase! En el 2002 celebró sus 75 años, es una de las más antiguas rutas turísticas de Alemania. Encantan al visitante cerca de 450 kilómetros de casi puras curvas, desde Lindau en el lago Constanza hasta Berchtesgaden en el lago Königssee cerca de la frontera con Austria. Lo fascinante en esta ruta es la variedad de riqueza, el ritmo de los prados alpinos, las delicadas lomas y los empinados picos, de los verdes bosques, románticos valles y relucientes lagos. Enclavados en la grandiosa y montañosa escenografía de los Alpes bávaros se encuentran pueblos campesinos e históricas ciudades, 25 respetables castillos, conventos y pintorescos palacios que invitan a quedarse. Los más de 20 cristalinos lagos de montaña no sólo ofrecen una vista emocionante, sino también la posibilidad de realizar deportes y actividades al aire libre.

Existe una ciclo-via paralela a esta ruta en determinados tramos. Descubrir Algoia, el paraíso entre los lugares vacacionales, es un reto deportivo, una prueba de fuego para los ciclistas. Renombrados e históricos lugares de reposo y curación, así como monumentos culturales obligan a hacer una que otra parada. Se viaja a través de curvas cerradas gozando del magnífico paisaje con su riqueza natural y cultural a las faldas de los Alpes bávaros y de Allgäu. No se necesita ser alpinista para interesarse por los Alpes. Los excursionistas valoran, sobre todo al final del verano, las caminatas de altura por caminos elevados y bien consolidados, una gran ayuda son los ferrocarriles de montaña y teleféricos para evitar la fatiga de la subida. Una red bien marcada de caminos a través de la naturaleza permite llegar a los más importantes atractivos turísticos: orgullosos castillos, suntuosos palacios, iglesias y conventos, hay para todos los gustos. Sólo se necesita abrir el corazón a la naturaleza con sus maravillas y secretos y a la gente del lugar.


