
Una visita al distrito westfaliano de Minden-Lübbecke es una romántica retrospección a la época del penúltimo fin de siglo, cuando aún los molinos de viento, agua y de caballos molían los granos para hacer el pan de cada día. En ningún otro lugar de Alemania la esencia del moler la historia de la inventiva técnica es explicada en una variedad tan grande como en este paisaje marcado por campos, prados y parques entre las montañas Wiehengebirge y los ríos Weser y Dümmer. 42 molinos cariñosamente restaurados y declarados monumentos nacionales trazan 320 kilómetros de la ruta de los molinos de Westfalia. Un circuito bien señalizado y clasificado en tres variantes. Este circuito presenta los decorativos molinos con su toque nostálgico unidos idílicamente a un magnífico paisaje. En estos molinos no solamente se molió harina para el pan de cada día, sino también la cebada para fabricar la muy famosa cerveza de Minden en la época hanseática.

Durante la restauración de los molinos se reconstruyeron también panaderías, para que los hombres de la ciudad pudiesen ver, en determinados días, como se hace harina de cereales y como se hornea pan nutritivo en el horno de piedra. Molinos románticos para tocar presentados por competentes molineros y por tradicionales mujeres del campo hay cada fin de semana entre abril y octubre en la ruta de los molinos de Westfalia. Si se escucha el antes muy común sonido del sacudir de los zapatos "Rüttelschuhe" entonces es día de moler y hornear en la ruta de los molinos. Una fiesta famosa en todas partes y oportunidad para vecinos y extranjeros de conocer la hospitalidad y las especialidades de Westfalia.


