
También es un placer, en el camino al sur, conocer el histórico trazado de esta ruta y su historia. Completas calles, puentes, piedras miliares…. una y otra vez se encuentran restos que permiten conocer más sobre esta ruta de más de 2.000 años y sobre la forma de vida en esta calle. Excavaciones arqueológicas, exposiciones y monumentos conmemorativos documentan a lo largo de la ruta Claudia Augusta las épocas pasadas. Pintorescos paisajes culturales, cocinas regionales, costumbres y la especial hospitalidad son su herencia cultural, la misma que se puede vivir muy de cerca. En todas partes se cuida y fomenta la historia y todas las facetas de la cultura regional. Aquí se encuentran ciudad y campo, campesinos y burguesía pero también la nobleza y artistas. Hoy, la antigua e importante ruta comercial y de viaje, une las regiones, eras, personas y sus culturas, creando en cuanto al modo y la variedad un único tesoro de impresiones y acontecimientos.

Diferentes paisajes desde la llanura de la región Lechfeld, el terreno montuoso bávaro, los románticos Alpes.... hasta la mediterránea zona del Adriático; dos idiomas, cientos de dialectos, culturas gastronómicas, cientos de monumentos culturales…. y una historia común. Campar tras las huellas históricas es un placer especial. Como en la época de los romanos, hoy las estaciones sobre la ruta Claudia Augusta esperan a intervalos regulares con lugares de camping uno más bonito que el otro. Superar la "ruta Claudia Augusta" por esfuerzo propio exige mucho del cuerpo hoy como hace 2.000 años atrás. Pero vale la pena averiguar la historia a lo largo de esta ruta.


