
La "ruta de la dinastía Staufer" es una ruta turística bien señalizada y cómodamente transitable que lleva por los paisajes más bonitos de Baden-Wurtemberg a la tierra de los Staufer. En cerca de 340 kilómetros, la ruta señala el camino del origen de la familia más significativa de la historia alemana y europea. Lleva a casi todos los lugares importantes que están conectados muy estrechamente con la historia, arte y política del origen de los Staufer, una dinastía al comienzo suaba que determinó del siglo XI al XIII, primero la historia alemana y después la europea. Fue una dinastía de duques, reyes y emperadores que en ocasiones gobernaron casi la mitad de Europa.

A lo largo de la ruta de la dinastía Staufer, 27 ciudades donde antiguamente vivían los Staufer, esperan con románticas iglesias, monasterios, extravagantes cuevas y fortificados castillos. En todas partes se encuentran testimonios de un emocionante pasado cuando esta región fue el centro del Sacro Imperio Romano de la nación alemana. Las huellas de los Staufer, son las de una dinastía importante que marcó la Edad Media tanto como probablemente ninguna otra dinastía. Con Federico von Staufen, que acompaño al emperador Enrique IV en su marcha a Canossa y quien recibió después título nobiliario, los Staufer estuvieron en primera plana en 1076. El emperador de Staufer, Federico I Barbarrosa quien murió ahogado durante la tercera cruzada en 1190, agrandó el ámbito de poder considerablemente. Sus descendientes agrandaron aún más el Sacro Imperio Romano de la nación alemana. Con la decapitación de Konradin, quien tenía 15 años cuando se fue a Italia para lograr sus derechos sobre la herencia de Staufer, desapareció del mapa mundial la dinastía Staufer en el año 1268.


