
La ruta de los suecos es una ruta histórico-cultural de 700 kilómetros y conecta lugares con diversas características suecas adquiridas en el transcurso de la historia en los estados de Mecklemburgo-Pomerania Occidental y Brandeburgo. Esta ruta fue creada por la Embajada Sueca para profundizar los hechos y las relaciones entre suecos y alemanes de los estados del noreste, teniendo a la historia común como base. La ruta se extiende desde la isla de Rügen en el norte hasta Großbeeren en el sur de Berlín, desde Gadebusch en el oeste hasta Peenemünde y Usedom en el este. Abarca importantes acontecimientos, como la Guerra de los 30 años, el ascenso y caída de Suecia como gran potencia, la fortalecida Prusia, los cambios sociales en el siglo XVIII y la conmoción por la Guerra Napoleónica. Aún hoy existen muchos testigos de esa época.

Cuando el rey sueco Gustavo Adolfo II llegó con sus tropas a la isla de Usedom en el año 1630 y ocupó desde ahí los ducados de Pomerania-Stettin y de Pomerania-Wolgast, comenzó una época, que hasta hoy se le llama "el tiempo de los suecos". Este tiempo sueco comenzó en 1630, en medio de los tumultos de la Guerra de los 30 años y terminó en 1903 con la devolución de Wismar a Mecklemburgo después de 100 años de haber estado en prenda. Muchos museos a lo largo de este camino ilustran la historia sueca-alemana. El palacio barroco y conjunto de parques de Griebenow son símbolo de tiempos de grandeza sueca en Pomerania. Un viaje tras las huellas de la Antigua Suecia a lo largo de la ruta de los suecos a través de la historia sueco-alemana es pura cultura y naturaleza. En algunas comunidades a lo largo de Pomerania Occidental se conserva aún la tradición sueca y se celebra anualmente la fiesta de Lucia. La gente se reúne a mitad de diciembre entre otros lugares en Prerow en la antigua iglesia del marinero, para celebrar la fiesta de las luces.

