
Los Montes Suabos son marcadas montañas de media altura de estructura extravagante o suavemente onduladas que emergieron hace millones de años del Mar Jurásico. Donde hoy, entre arbustos de enebros pastan pacíficamente ovejas, voló hace millones de años una roca encendida hacia el cielo, ya que la montaña suaba era una de las más volcánicas regiones del mundo. Muchos testimonios y fenómenos geológicos que se encuentran en la naturaleza hacen único al paisaje de este parque geológico natural. Justo por aquí pasa la ruta de los Montes Suabos con sus casi 200 kilómetros desde Tuttlingen hasta Nördlingen del Ries, o mejor dicho Aalen. Un sinnúmero de castillos, palacios y ruinas coronan los peñascos y cimas de ésta región, en las faldas de la misma o en uno de sus encantadores valles se encuentra a menudo una atractiva ciudad histórica, mayormente de la época romana o de la época medieval europea.

En esta zona se encuentran hasta la actualidad raros fósiles de animales prehistóricos, los mismos que bien preparados, pueden ser vistos en diferentes museos. Esta región conserva aún tesoros prehistóricos en su interior, hoy estos brotan como fuentes medicinales para beneficio de las personas. La variedad prehistórica, la riqueza de fósiles, las singularidades geológicas y la multitud de maravillosas cuevas de estalactitas y estalagmitas con sus maravillosos mundos subterráneos hacen conocidos los Montes Suabos más allá de la frontera. Cordilleras, que alcanzan hasta los 1.000 metros, ligeras crestas, campos de enebro, rocas calcáceas, lagos volcánicos, cuevas de estalactitas y estalagmitas y cataratas esperan al excursionista y amante de la naturaleza, para disfrutar del silencio y la belleza en este "paraíso salvaje". También forma parte del sentirse bien la conocida buena cocina suaba y el exquisito vino.


