
No es ningún milagro, que un sinnúmero de poetas y filósofos, de artistas e inventores estén unidos con los Montes Suabos (Einstein, Hesse, Hölderlin, Kepler, Bloch, Liszt), solamente por nombrar algunos. Probablemente sea la mezcla del paisaje natural con la estimulante variedad de las ciudades la que genera una fuente de pensamientos muy especiales, inclusive hoy en día. En los Montes Suabos, se pueden utilizar saludables fuentes naturales como lo hacían los romanos en los balnearios medicinales y curativos. Cuando se sienten bien los sentidos, cuando cuerpo y alma armonizan bien, entonces hay una clara señal: la sonrisa. Reponerse naturalmente, escaparse del estrés y decidir el ritmo. Eso se puede hacer en bicicleta a la carta a través de los Montes Suabos.

También se puede visitar el boquete del Danubio en el parque natural Alto Danubio. En Tuttlingen, después de que el Danubio desaparece, a veces por completo, es decir, cuando es absorbido por el subsuelo, un momento después logra su salida por los Montes Suabos e forma de precipitadas cascadas. Una vista vertiginosa en cualquier época del año. No lejos de este espectáculo natural se encuentran también lugares culturales: el monasterio de Beuron, el palacio de Sigmaringen y el lugar del hallazgo celta en Heuneburg cerca de Herbertingen. En esta excursión, el visitante, también debería entregarse a los placeres gourmet suabos y a la usanza antigua de tomar todo lo que la vid entrega: zumo, mosto, vino, cava y aguardientes. Para los aficionados a la música, el Museo de la Harmónica en Trossingen - conocido por los mundialmente famosos instrumentos musicales Hohner ofrece mucha información. Todos estos son motivos suficientes para explorar esta ruta y sus tesoros.


