
El cantar de los Nibelungos, que surgió en el año 1.200, cuenta que fue el sombrío Hagen, cuyo domicilio debió haber estado en la región Hunsrück, quien hundió el legendario tesoro de los Nibelungos en el Rin. La estrechez del valle, la desenfrenada corriente y el misterioso eco hicieron también famosa la leyenda de la muchacha rubia encima de la roca Loreley. Con su fascinante canto e impresionante belleza, llevó a la perdición a los navegantes, aquí en los estrechos lugares del río. Esta leyenda existe desde hace mucho tiempo, la roca Loreley existe todavía, pero ya no mata a nadie. Rock, pop y folclore son hoy las atracciones en el escenario al aire libre de la roca Loreley. Mitos, sagas, leyendas y cuentos, acontecimientos históricos y políticos, luchas caballerescas y altercados entre iglesias de los príncipes electores, disputas intelectuales y bélicas, todo esto marcó la región. Pero ya hace mucho tiempo que no caminan más los caballeros armados a través de las fortalezas, tampoco se oye el traqueteo de los cascos en los castillos y el sonido de los trovadores se ha enmudecido.

Pero los castillos siguen soñando y en secreto se desea que ellos puedan contar. Por ejemplo la historia de la torre Mäuseturm en Bingen también conocida como torre de peaje que fue inicialmente una aduana. En Kaub fue construido el castillo Pfalzgrafenstein como castillo de aduana del emperador Luis von Wittelsbacher de Baviera. ¿Por qué Andernach es la ciudad de los muchachos panaderos? ¡una leyenda nos da la respuesta! ¿Fueron creadas las siete montañas Siebengebirge quizás por siete gigantes? En una cena-show se puede saber más sobre esto. Se debe aprovechar la ocasión y dar también una vuelta por la zona de excursiones Eifel con los numerosos castillos, palacios, volcanes y lagos volcánicos que seguramente tienen mucho que contar. El bonito y muchas veces cantado bosque Westerwald se presenta con entramado, palacios y basalto. Se puede descubrir con el coche el patrimonio cultural de la humanidad UNESCO y la región vinícola del Rin Central, pero los que realmente quieran vivir todo, deben tomarse un poco de tiempo (incluyendo por supuesto las degustaciones del vino). A quien le gusten las caminatas puede recorrer estas huellas legendarias a pie o en bicicleta. Una de las posibilidades más bonitas para descubrir el valle del Rin es en un viaje en barco. Hacer un viaje hacia los lugares de acción, tras las huellas del pasado con sus excitantes mitos, leyendas y cuentos y a un redescubrimiento de los muchos encantadores monumentos. ¡Qué la pasen bien! Visitando los excitantes paisajes y bonitas ciudades hospitalarias a orillas del Rin Central, Mosela, Lahn y Nahe.


