
No, no por la lejana galaxia sino por el microcosmo del brezal arenoso, de marismas y pantanos lleva la ruta láctea de Baja Sajonia. Aquí, en el distrito administrativo de Stade en Baja Sajonia avanzan a través de pintorescos paisajes los cuatro circuitos de la leche con una longitud total de alrededor de 100 kilómetros, en donde se puede descubrir mejor la historia y la actualidad de la industria lechera con la bicicleta. La vía láctea en el universo existe según la leyenda de la leche de la Diosa Hera. Eso está claro. Pero, ¿que tiene que ver la vaca con la leche de caja? En las 4 rutas, los campesinos lácteos muestran los sistemas de ordeñar y enseñan como se regenta hoy profesionalmente la industria lechera.

Hay que empezar desde el comienzo: en Hude se deja el coche se sienta unos minutos en el atracadero del río Oste se fortalece con un vaso de leche y empieza a pedalear la bicicleta (debido al paisaje raso el grado de dificultad aquí no es alto) por el prado hasta el dique en Gräpel. Después se cruza el río Oste con el transbordador hasta Brobergen y prosigue al otro lado con la bicicleta hasta Kranenburg. ¿Terneros en iglúes? En la granja Jarck los terneros crecen en iglúes medio abiertos; bien protegidos contra el viento y tomando mucho aire fresco. Mientras los pequeños están en el parque zoológico donde se puede acariciar a los animales, los grandes se pueden informar durante un tentempié sobre la tenencia de los terneros. El que está en buena forma, continua con la bicicleta hacia la comuna Himmelpforten para ver "acero fino, ubres y centrifugadoras". En las granjas del brezal arenoso de Stade se puede vivir la vida rural activamente, practicando el ordeñar con una ubre de goma, el transporte de pacas de heno y el lanzar escobas. Como premio al esfuerzo físico espera el diploma lácteo "De lütte Melkbuer". Esta fantástica oferta grupal convence hasta el último habitante de una ciudad que las vacas no son de color lila y que la leche naturalmente no viene de caja.


