
Viento, marisma y olas son un símbolo en el lado oeste, así como playas de arena poco profundas acantilados de cala y ría, que se clavan profundamente en tierra firme son típicas de la parte oriental de esta zona. El espectáculo natural de la marea baja y alta y las espectaculares puestas de sol, tienen aquí todavía influencia en el ritmo de vida de las personas. La sal se encuentra en el aire, finos aerosoles saludables del agua. Es una tierra estrecha entre el Mar del Norte y el Mar Báltico; en su parte mas angosta, entre Husum y Schleswig, tiene tan sólo 36 kilómetros de ancho. Pero no solamente está conformada de costas, faros y molinos. La encantadora e histórica tierra interior está marcada por agricultura y pastoreo, donde la estructura campesina se ha conservado hasta la actualidad. Todos conocen Schleswig-Holstein como tierra vacacional, como "tierra del queso la conocen muy pocos. Casi nadie sabe de las variadas exquisiteces queseras del norte.

Por esta razón se dio vida a la ruta del queso. En medio de este paisaje marítimo se une a la ruta del queso un circuito de productoras de queso de casi 500 kilómetros, entre el Mar Báltico y Mar del Norte, entre el Elba y la frontera danesa. Además de las queserías, se pueden conocer también muchas otras curiosidades turísticas, que serán mas adelante indicadas. En muchas empresas queseras se puede comprar directamente, pero no en todas partes. Esto tiene que ver con las estrictas medidas higiénicas, por eso muchas veces no es posible entrar en ellas ni siquiera para visitarlas. La tradición de fabricar rústicamente el queso ha sido documentada en esta región desde la época medieval. Aún hoy existen muchas queserías rústicas, hay más de 30 empresas que producen más de 100 variedades de queso, las mismas que caracterizan este paisaje.

