
En Hechingen-Stein está la "Villa Rustica", una finca romana con muchos edificios aledaños y un barrio para el templo. Imposible olvidar que aquí en el mismo Hechingen se ubica el castillo Hohenzollern, de donde provienen tanto la rama de Prusia-Brandeburgo como la línea principesco-católica de los Hohenzollern. Es uno de los castillos más hermosos y más visitados de Europa. La vista sobre los Montes Suabos es espectacular, la misma que fue admirada por el emperador Guillermo II durante su visita en 1886. Una visita a los ambientes de la exposición del castillo que albergan artísticos objetos culturales de la colección de la casa de los Hohenzollern, es una experiencia única. En la cámara del tesoro se pueden admirar además de la corona real prusiana, numerosas piezas que permiten recordar a Federico el grande, la inolvidable reina Luise y otras personalidades de la historia alemana que están estrechamente unidas a la casa de los Hohenzollern. Este castillo se puede visitar durante todo el año.

Siguiendo el curso del río Lauchert hacia el sur se llega por Jungnau hasta Signaringen, la antigua ciudad residencial de los príncipes Hohenzollern a orillas del Danubio. En la parte alta del aún joven Danubio sobre un largo tramo de rocas del periodo jurásico está el emblema de la ciudad, el castillo de los príncipes de Hohenzollern. El monasterio Beuron es una abadía benedictina con una gran biblioteca y una majestuosa iglesia barroca. En el tramo de Krauchenwies hasta Ostrach al borde del valle Ostrachtal se ubica el monasterio Habsthal con su atractiva iglesia. La ciudad Balingen se encuentra en uno de los territorios más soleados de Alemania y presenta el castillo Zollernschloss y la torre de agua sobre el curso del río Eyach. Magníficos paisajes, románticos valles fluviales, pura naturaleza, arte, cultura, palacios, castillos y monasterios esperan al visitante en esta ruta. Ya sea que se decida por una excursión a pie, en bicicleta o cómodamente en coche, lo importante es que no se olvide de probar las especialidades de la cocina suaba como antiguamente lo hacían los Hohenzollern.


