
A través de Holstein una ruta llevaba por Itzehoe y otra por Neumünster hasta Rendsburg. En el ducado de Schleswig se seguía por las ciudades de Schleswig y Flensburg, luego por Jels a la ciudad de Königsau, la vieja frontera del ducado. También los peregrinos usaban este camino, en especial al final de la Edad Media (1400-1520), para poder llegar a los grandes centros de peregrinación como son Jerusalén, Roma, y sobre todo a Santiago de Compostela. A lo largo del camino se crearon Gertrudenspitälern y Elendengilden, instituciones para ayudar y dar albergue a los peregrinos y menesterosos. Estas estaban muchas veces a un día de camino uno del otro. Del propio camino de bueyes quedan muy pocos trechos, en Lürschau y en Kropper Busch. Sobre el camino y relativamente seguido se encuentran hostales y vados. También hay elevaciones con tumbas prehistóricas, que dejan suponer que se las cavó en la cercanía de los caminos.

¡Ocuparse de la ruta de los bueyes vale la pena! No se trata sólo del camino y de cómo fue usado sino que aquí el visitante puede seguir las huellas de los vikingos, apreciar iglesias y monumentos, molinos históricos y enormes tumbas de piedra. Para los arqueólogos aficionados hay excavaciones, hallazgos y lugares culturales. Los aficionados al deporte pueden practicar deportes acuáticos y hacer un tratamiento wellness. Los ciclistas y peregrinos gozan de los paisajes e investigan los caminos. Al visitante le espera gente amigable y deliciosas especialidades culinarias en este viaje en el que descubre el norte de Alemania. No deje de pedir información sobre la oferta de cicloturismo, con el tema: cicloturismo en la ruta histórica de los bueyes. Ya sea de manera individual o en un grupo, ir de Flensburg hasta Wedel, sí que vale la pena.


