
En junio del 2004 fue inaugurada una de las más recientes rutas vacacionales de Alemania en el norte de Europa, "la ruta europea de la arquitectura gótica en ladrillo". Esta ruta de casi 2.500 kilómetros une la historia y la variedad de siete países a lo largo del Mar Báltico. Ella lleva desde Suecia, pasando por Dinamarca, Alemania, Polonia, Lituania y Letonia hasta llegar a Estonia. En cada país se puede conocer las facetas históricas y culturales de sus diferentes ciudades y admirar la arquitectura gótica en ladrillo que ellos tienen en común. Cada uno de los característicos ladrillos rojos fue hecho y colocado en la construcción a mano. Cada edificio es un ejemplar único con historia propia. Las fachadas muchas veces ricamente adornadas y las poderosas torres dan formas, que saltan a la vista, en las siluetas de las ciudades. Muchos emblemas han mantenido su función original y en otros se han instalado salas para conciertos y museos.

En muchos países, la arquitectura gótica en ladrillo está estrechamente relacionada con la época hanseática. Durante 300 años, la Liga Hanseática dominó el comercio y la vida en el Mar Báltico. Aquí estaba el centro de la economía europea de la Edad Media. Los testigos de la riqueza y el poder de esa era se mantienen bajo la forma de conventos históricos, ayuntamientos, poderosas puertas de ciudades, murallas fortificadas, impresionantes iglesias y catedrales. Estos monumentos son los símbolos de la fuerza espiritual y mundana de la Edad Media. Hasta hoy, el ladrillo marca la silueta de las ciudades en las costas del Mar Báltico.


