
La ruta europea de la arquitectura gótica en ladrillo no solamente sigue las huellas de tiempos y poderes pasados, también la vida moderna de estos siete países ofrece tentadoras posibilidades para conocer una diversidad de hombres y culturas. Además de las impresionantes construcciones, también se puede gozar y explorar las bellezas naturales. Extensas playas de arena forman parte del típico paisaje de la costa del Mar Báltico. La región interior tiene a veces colinas o subidas empinadas y es una tierra fértil. La geomorfología a través de la era glacial marca la región y señala también los rasgos característicos de un paisaje de morrenas terminales con colinas de sedimentos y muchos lagos.

Gracias al saludable y curativo clima existen en el Mar Báltico numerosos balnearios con una larga tradición. Aún hoy, los balnearios se caracterizan por una arquitectura del cambio de siglo. El Mar Báltico es un verdadero paraíso para los deportes acuáticos, para los coleccionistas de conchas y ámbares. La región del Mar Báltico es un área perfecta para excursionistas y amantes de la naturaleza por sus muchos parques naturales, su impresionante flora y sus reservas ornitológicas con muchos tipos de especies. Además de la histórica arquitectura gótica en ladrillo existen en esta región muchos mitos y leyendas, por ejemplo, la leyenda del legendario pirata y likedeeler (el que repartía el botín en partes iguales) Klaus Störtebeker en la isla Rügen. También está la leyenda de Vineta, legendaria ciudad en la isla Usedom. Siguiendo las huellas de la ruta europea de la arquitectura gótica en ladrillo se aprende cultura, arquitectura y a conocer a los hombres, también especialidades regionales, emocionantes historias, importantes conciertos e impresionantes zonas naturales de la región a lo largo del Mar Báltico.


