
Un océano de abetos rojos, pinos y hayas unidos a la floreciente naturaleza en la más extensa cadena de montañas boscosas de Europa Central es el fabuloso escenario de la aún joven ruta del vidrio. En contraste con el tranquilo paisaje olas tras olas de bosques, hasta que la última desaparece en el horizonte está el fuego y la ardiente masa, material de trabajo del vidrio con toda su mística y emoción. Numerosas fábricas de vidrio así como talleres manuales o artísticos invitan a ser visitados. Los museos y las galerías presentan sus cristalinos tesoros. En muchos talleres de perfeccionamiento hay amplias salas de exposición que ofrecen una vasta gama de productos vítreos tanto para muestra como para la venta. Entre Weiden, Oberviechtach y Rötz está la antigua región de los talladores de espejos y en Arnbruck se fabrican preciosas arañas de cristal, estos son sólo algunos ejemplos. Festivales musicales del vidrio y fiestas del vidriero se realizan a lo largo de toda la ruta. El vidrio es una materia fascinante transparente, brillante y con un sinfín de usos. El vidrio es también fantasía, arte, técnica, cultura, historia y modernidad.

Tan variadas como son la forma, el color y las posibilidades de combinación del vidrio, son también los vidrieros y galeristas que se dedican al vidrio. En este "bosque de cristal" los amantes de este hermoso arte pueden disfrutar con mucho placer al igual que los excursionistas, ciclistas e inclusive los deportistas de invierno, sencillamente todos porque aquí,siempre está pasando algo. La muy popular cocina bávara, a lo largo de la ruta, alegra con exquisiteces culinarias todos los paladares. A través de la ruta del vidrio, el visitante descubre además del bosque de cristal, al bosque bávaro como una fuente para la salud y un paraíso para los excursionistas en una región increiblemente variada. Hay una amplia y variada oferta lo único que debe hacerse es conducir hasta aquí.


