
La historia del espárrago comienza en el año 2000 antes de Cristo, su nombre en latín es "asparagus". Los egipcios, griegos y romanos ya lo conocían y lo cultivaban. En la Edad Media, el espárrago era una muy cotizada planta medicinal usada contra todo tipo de achaques. Fue Luis XIV, "el rey sol", quien redescubrió el espárrago. En el siglo XVII, el príncipe elector del Palatinado Carlos Teodoro hizo cultivar este "deleite real " en los jardines de su palacio residencial de verano en Schwetzingen. Desde allí se propagó durante el siglo XVIII a las cocinas cortesanas de los principados aledaños. Por mucho tiempo, el espárrago fue deleite sólo para los que nacían en "cuna de oro" de la nobleza y el clero. Es recién en estos tiempos que se reconocen las cualidades del espárrago: saludable y bajo en calorías, un deleite para el estresado cuerpo. ¿Quién puede decirle NO a esta legumbre r eal? El espárrago como la fresa es esperado con mucha impaciencia en la primavera por todos los gourmet.

La ruta del espárrago badense tiene a lo largo de casi 136 kilómetros una ruta paralela para bicicletas. Saliendo desde la conocida mundialmente ciudad del espárrago, Schwetzingen, pasando por Reilingen, Karlsruhe, Rastatt hasta Scherzheim. Desde mediados de abril hasta el 24 de junio se cosechan lo palos blancos cortándolos o quebrándolos. Durante este periodo el visitante puede observar la cosecha y si lo desea ayudar en la misma. En esta época del año se realizan a ambos lados de la ruta diferentes festivales del espárrago donde se pueden probar las exquisitas y muy frescas especialidades a base de espárragos. Después de la cosecha y hasta muy entrado el otoño se pueden reconocer los campos de espárragos por las plantas verdes con bayas rojas. En el singular paisaje de esta ruta gastronómica, al lado de los campos de espárrago, se ubican praderas florecientes, hermosos parques y jardines, interesantes atractivos turísticos, lagos para nadar y también museos y lugares históricos.



