
Allá donde el cielo se alza sobre verdes bosques, frescos pastos, amarillos campos, cristalinos lagos, torcidas corrientes de agua y adoquinadas calles, se extiende la región de Ruppin, la misma que brinda a sus visitantes reposo, recuperación y aventura. Aquí al final del periodo glacial se formaron grandes vetas de arcilla. La arcilla es roca sedimentaria formada principalmente por minerales (roca feldespática descompuesta). Es una arena que va por lo general del amarillo al gris, puede variar a colores como rojo y violeta, verde y negro. Al entrar en contacto con el agua se convierte en una masa moldeable, adquiere plasticidad. La arcilla es la base para los productos de cerámica (ladrillos, baldosas, alfarería), es también sustancia estructural y relleno para la industria del papel. La ruta de la arcilla pasa en su circuito de casi 215 kilómetros por la singular región de Ruppin en el norte de Brandeburgo. Una región suavemente ondulada con la cadena de montañas Endmoränen y los llanos valles de origen glaciar. Abundantes rocas erráticas como pesados colosos, son testigos de la prehistoria.

Punto de partida de la ruta de la arcilla es el Museo de Cerámica y Hornos de la ciudad de Velten. Sea a caballo, caminando o por el agua, la manera que elija para seguir por esta ruta, siempre verá los interesantes museos y atracciones turísticas que muestran la historia de la arcilla. Talleres de cerámica y galerías dan una idea del artístico y artesanal trabajo de muchas generaciones, las mismas que han dejado sus huellas a lo largo de esta ruta.



